domingo, 30 de diciembre de 2012

I wish.

Guardaré todos esos momentos.
Esos momentos en los que jugando me he escondido detrás de ti y tú me has protegido.
Esos momentos en los que estando a tu lado mi dolor de cabeza se mitigaba mágicamente.
Cuando te metes conmigo y acto seguido me abrazas.
Cuando me pones caras adorables para que te ayude.
Esas escasas fotos adorables que nos hemos sacado.
Lo momentos en los que me has apoyado.
Y otras pequeñas cosas y caricias que me has ido regalando.

Simplemente espero que, en el próximo año, sigas ahí.








domingo, 4 de noviembre de 2012

Always.

Suena el despertador.
Me levanto corriendo de la cama y me doy una ducha rápida.
Me visto con mis pantalones negros preferidos, tu camisa a cuadros roja, mis vans y mi gorro.
Me cepillo los dientes y cojo un par de galletas.
Salgo de casa con unos pocos euros en el bolsillo, el móvil y los cascos.
Hace frío, pero no es muca la distancia que tengo que recorrer.
Voy corriendo; siento cómo los rizos saltan a mi espalda mientras bajo la cuesta tan rápido como puedo.
Y al final de esta, te veo.
Allí, parado.
Con esa sudadera que tanto me gusta.
Escuchando música como yo.
Paro un momento, sin avisarte.
Y te miro sin que lo sepas.
Llevas tu longboard,como siempre.
Ese longboard en el que te veo subido casi siempre, recorriendo este parque y haciendo cosas asombrosas con él.
Ese longboard en el que me has sujetado durante tanto tiempo, mientras la tarde se hacía noche.
Y justo en ese momento, te das la vuelta y me ves.
Y yo, como siempre, corro hacia ti y salto.
Me coges, como siempre.
Sin miedo y sin dudas.
Con una sonrisa en la cara.
Con esa sonrisa que me enamora.
Y con esa sudadera que me pondré en un rato, teniendo tu aroma conmigo una vez más.
Hasta que nos cansemos de ver estrellas y me quede dormida.
Pero tengo una cosa segura.
Mañana me despertaré otra vez corriendo para verte esperándome y saltarte encima.

martes, 23 de octubre de 2012

Se parecen mucho.
Demasiado.
Pero cuando estoy con uno me acuerdo del otro y viceversa.
Qué debo hacer?
Ser o no ser?
Madre mía...
Es mejor si me quedo quieta y que elijan ellos...
Es miedo.
Es falta de un abrazo.
Es quedarte dormida llorando.
Despertarme con dolor de cabeza.
Dormir abrazada a un peluche.
A ese peluche.
Y estar mal.
Y no sonreír.
Aunque no me puedo quejar.
Porque esto es así por lo que yo hice.
Y ahora tengo más miedo aún.
Miedo de no saber de ti.
Que todo acabe como si no hubiera pasado nada.
Así sin más.
No lo quiero.
No me gusta.
Y me frustro.
Y así pasan los días.
No quiero estar así.
Tengo miedo.
No sé qué hacer.

martes, 16 de octubre de 2012

Imagine.

Y pienso y pienso y pienso.
E imagino. Me imagino muchas cosas.
Pero se queda en eso, en imaginación.
Porque los recuerdos que tengo, por muy dolorosos que sean, me ayudan a seguir adelante.
Porque me recuerda a ese pasado no tan lejano en el que me hacías feliz.
Y porque aunque no me creas, te echo de menos.
Echo de menos el calor, la luz, el sol.
Pero ya no es verano.
Llegó el otoño y el viento se lo llevó todo.
Hace un mes que no sé nada de ti.
Espero que estés bien.
Que seas feliz como yo quería (y quiero).
Y que hayas encontrado a alguien que pudiera darte lo que yo no.
Yo seguiré observando desde aquí.
Y sonreiré con lágrimas en los ojos cuando vea que yo tenía razón otra vez, desgraciadamente.
Sonreiré porque eres feliz.
Lloraré porque no te has dado cuenta del motivo más obvio:
Si no estoy contigo, es porque quiero que seas feliz.

miércoles, 3 de octubre de 2012

Por qué corre (o corría) el extraño rumor de que un chico y una chica no pueden ser simplemente amigos?
El hecho de que dos personas seas de distinto sexo no significa que tenga que haber más que una simple amistad entre ellos.
Por qué?
Pues básicamente por una razón: porque el amor y la amistad no es lo mismo.
Porque en una amigo buscamos una persona que nos apoye, que esté con nosotros, que nos quiera. Es cierto que en la persona a la que quieres que sea tu pareja buscas lo mismo, pero a la vez buscas algo más.
Puede ser que ese amigo o amiga acabe siendo algo más, es cierto.
Pero eso no significa que dos personas de distinto sexo tengan que ser solamente pareja.
A ver, de alguna manera esta idea es comprensible, porque antiguamente chicos y chicas iban por su lado, y cuando chico y chica estaban juntos era más que una amistad. Pero señores! Los tiempos cambian. Y un chico puede ser mi amigo si me da la gana.







Y ahora os preguntaréis... Y a qué viene esto Zay?
Es muy simple: Exposición de lengua que quería compartir con vosotros ^^.
Otra cosa que os quería pedir: Tengo que exponer un tema en gallego y no sé de qué hacerlo... SE ACEPTAN PROPUESTAS!

Un beso y un abrazo.

jueves, 27 de septiembre de 2012

Electricidad.

Electricidad.
No esa energía extraña para los que estudiamos letras puras y que pasa a través de unos cables y etc etc etc.
Yo no hablo de esa electricidad.
Cuando yo digo electricidad son esas pequeñas chispas que saltan cuando estás al lado de una persona.
Y no es que yo sea un cable andante, no.
Son esas chispas, ese hormigueo que te recorre el cuerpo cuando menos de 10 centímetros me separan de una persona.
Ese tirón que sientes cuando vuestras manos están cerca.
Como si fueran dos imanes tratando de unirse.
Es ese cosquilleo cuando hueles su colonia.
Ese rubor cuando te acaricia o te roza.
Esas ganas de sentarte a su lado, querer apoyar la cabeza en su hombro...
Que te pida ayuda o se meta contigo.
Que te haga reír hasta dolerte la barriga.
Que te escriba cosas en los libros, libretas, apuntes para que te acuerdes de él mientras estudies.
Que te deje tweets o mensajes extraños y os paséis toda la noche hablando.
Y así hasta que el imán se une.
Y esa fuerza magnética dura y dura.
Hasta que uno de los dos imanes se debilita.
Y se separa.
Por lo que la electricidad.
En este caso llamada magia.
Se termina.
Se esfuma.
Y otra fuente de energía viene a suplir a la anterior.
Y así sucesivamente.